LA CALAVERA
En el derruído muro
de la huerta del convento,
en un agujero oscuro
donde, al pasar, silba el viento,
y, como una dolorida
queja a las piedras arranca,
hay, en el fondo, escondida
una calavera blanca.
De algún fraile soñador
de vida ejemplar y bella
y dedicada al Señor,
en el mundo única huella.
Abre los ojos, sin fondo,
como a visiones extrañas,
y del vacío en lo hondo
forjan telas las arañas.
Húmedo musgo grisoso
recubre la antigua grieta,
donde, en supremo reposo,
descansa ignorada y quieta.
Pero hasta aquella escondida
mansión la brisa ligera
lleva murmullos de vida
y olores de primavera.
Golondrinas, que en sus marchas
dejaron el patrio río,
huyendo de las escarchas,
de las brumas y del frío,
cuando la luz del Poniente
filtra por el hondo hueco
y hace parecer viviente
el cráneo rígido y seco,
desde las negras ruïnas,
alzan sosegado vuelo,
en sus vueltas peregrinas
tocan las ramas y el suelo,
como buscando en el prado,
ya por la tarde, sombrío,
el espíritu elevado
que habitó el cráneo vacío
Muchas gracias por tu amistad
Gracias por todos los momentos
que hemos compartido
momentos llenos de sentimientos
y pensamientos compartidos,
sueños y anhelos,
secretos, risas y lágrimas,
y sobre todo, amistad.
Cada preciado segundo quedará atesorado
eternamente en mi corazón.
Gracias por dedicarme tiempo
tiempo para demostrar tu preocupación por mí,
tiempo para escuchar mis problemas
y ayudarme a buscarles solución,
y sobre todo,
tiempo para sonreir y mostrarme tu afecto.
Gracias por ser lo que eres
una persona maravillosa.
Pude contar contigo
cuando necesitaba en quien confiar
y pedir consejo.
Gracias a ti comencé
a conocerme
e incluso a apreciar lo que soy.
El circo de la vida
Es algo inexplicable,
algo que a la vez nos hace sentir
simples y felices.
Tal vez son un montón de instantes,
que se comparten y se vuelven eternos.
Son esos días que transcurren
perdiendo el tiempo
con ese alguien,
adivinando el futuro de la vida.
Y así, poco a poco,
aparece algo lindo,
que simplemente
se siembra,
crece,
nunca se destruye.
Se comparte, se sueña, se sonríe...
se llora.
Es sencillamente estar allí.
Eso es amistad:
una palabra que convierte personas
en inseparables,
en equilibristas y gladiadores
que arriesgan su vida y sacrifican sus sueños
a eternas aventuras.
Maduran sin saber muy bien por qué...
porque la amistad es tan fuerte
que no se pretende recibir nada a cambio,
más que la alegría
de tener un amigo
para sonreír en los momentos más amargos.
Amistad es una unión
que ni siquiera la muerte
puede separar.
Una simple palabra
que vuelve los sueños realidad,
la ilusión verdadera,
y la tristeza:
un simple instante
Lo reconozco... es momento de decir adiós
Creé dolor sin saber lo que hacía... que aún cuando te busqué aquella noche nunca supe que te había perdido. Me diste dolor... al dejar que tus ojos me expresaran tu desamor...
Sé que te vas... no te voy a detener... por que hay que ser mujer de verdad para decir adiós mi vida... para toda la vida. Sin saber cuánto he perdido, te puedo decir que desearía que todo te fuera bien...tal vez te diría que te extrañaré.
¿Que esperas para irte?... si ya no puedo tan siquiera tener las fuerzas para aguantarte fuerte y darte un beso... un último beso que te marque la vida...sé fuerte y valiente y acaba ya con esto...
Cruza la puerta y no te detengas ni tan siquiera a mirarme, porque no sé si tan siquiera una lágrima pueda soltar para que esto parezca una despedida. Al menos reconozco que siento incertidumbre de pensar si todo esto mereció mi pena...disculpa si bostezo al hablar de este momento...
El momento de despedida entre tu vida y la mía... tal vez así mis ojos humedezcan en ese proceder.
¿Qué si he de recordarte?... la mente humana te juega malas pasadas y es posible que al escuchar aquella primera canción tenga la sensación de que un recuerdo me aflora.
No te preocupes por mi...déjame mirarte por última vez. Pronto habrá alguien que te mire como yo te miraba un día... reconozco que siento celos de ese día... celos de que haya dejado de mirarte así, hace mucho tiempo ya...
¿Qué será de mí?... puedes tener la seguridad de que luego que tu aroma salga de este lugar, sentiré paz...
Sabes que estaré bien...de sobra sabes que el martirio nunca ha sido mi costumbre...no buscaré un clavo, no ya no... buscaré tu reemplazo.
¿Por qué le temes tanto a cruzar esa puerta?... si detrás de ella está ese mundo infinito que espera por ti...yo no deseo lanzarme a él, no ya no... deseo esconderme para que nunca me encuentres...
Ni tan siquiera sepas que te amé tanto, que preferí soltarte y hacerme así la más fuerte, para darte esta fuerza que te estoy dando para que logres irte y muestres en el mundo tu luz... aún cuando me duele tanto.
Yo te seguiré desde aquí... a lo lejos siempre seré tu sombra.
Lo reconozco... es momento de decir adiós... porque siento que una lágrima podría salirme en cualquier instante...
Adiós... Amor de Mi Vida... Sé Feliz